Hace un par de días la Revista
Forbes anunció como ya es costumbre cada año, la lista de personas más poderosas y adineradas del Mundo.
El mexicano
Carlos Slim quedó este año en sexto lugar, pero él es un constante en esta lista, haciendo destacar a los hispanos de manera positiva.
Para quienes no conocen la historia de este empresario al cual admiro tremendamente, fué alguien que junto a su padre luchó literalmente desde cero, sin recursos, sin padrinazgos, palancas y "ayuditas" para construir un imperio comercial que se destaca con creces de imperios de dudosa procedencia de personeros políticos de varios países de centro y sur América.
Pero ahí no está precisamente el epicentro de por qué me decidí a escribir al respecto. Ciertamente esta historia me impactó hace muchos años cuando supe de ella. Lo que me impresionó recientemente es el mal común de nuestros países...el fenómeno de "
Dámelo todo, porque pobrecito yo" y "
Ayúdame a ser como tú".
Cuando sale publicada la lista de la Revista Forbes este año, días atrás, la cadena de noticias CNN realiza una encuesta de calle para saber básicamente que sentía el hispano promedio al respecto y la respuesta de la gente era una verdadera locura. Todos hablaban con una envidia visceral de la posición y logros de este hombre. Algunos hasta con singular descaro se atrevían a decir que él debía donar toda su fortuna a los pobres, solo porque sí. Realmente estos testimonios me dieron dolor de estómago.
Lejos de adoptar posiciones políticas, hablar de política de otros países [cosa que no me gusta hacer, me parece un irrespeto a la soberanía] entiendo que este hombre dona a su país cantidades millonarias de su fortuna personal, pero no en dádivas tercermundistas [léase: casitas, tanquecitos de agua, mercaditos y todos los "itos" que están mal acostumbrados a dar a la gente más necesitada] Carlos Slim dona de su fortuna personal para proveer de herramientas efectivas, como por ejemplo en educación y salud, para que cada quién aprenda desde abajo, con harto esfuerzo y honradéz [como debe ser] a forjarse su propio futuro, y no esperar dádivas o que un Estado paternalista le mate el hambre con donativos cuando electoralmente es conveniente.
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Repito- no pretendo tocar el tema de política, nunca lo he hecho en mi blog, pero la referencia era absolutamente necesaria.
Volviendo a la reacción de la gente al saber los resultados de la famosa "Lista Forbes", se me hacía una locura ver tanta envidia, resentimiento, mediocridad y flojera juntas.
Esa mentalidad de "
ayúdame a ser como tú" y "
dámelo todo porque pobrecito yo" se me hace HORRIBLE y me enferma. Es la manera más latente de demostrar pobreza mental y espiritual además de bajeza como ser humano existente.
Definitívamente en nuestros países se tiene que dar un cambio radical de mentalidad si es que algún día queremos ser diferentes y progresar. En lugar de que la gente se recueste de otros, se valga de influencias, pretenda pisar a otros, pida y esté acostumbrada a recibir así sin más, se le enseñe al ciudadano a que debe ser un individuo autónomo y debe buscar las herramientas de esta misma manera para su superación personal.
Nada cae del cielo por tener una cara bonita o porque la vida le trató mal. Las cosas se ganan, con esfuerzo y trabajo. No se envidian y se sudan. Así de sencillo.
Y si piensa usted que mi discurso vá en tono despectivo a las clases menos privilegiadas se equivoca...lamentablemente esta mentalidad de la que hablo, se vé en todos los estratos, con todo tipo de personas ¡que se lo digo yo!
Entonces ¿se va a quedar sentado envidiando éxitos ajenos y buscando montarse encima de otros o le va a poner el pecho a la vida y a sudarse sus propias victorias?